

El extracto de cardo mariano, conocido más comúnmente como silimarina, tiene efectos beneficiosos al disminuir los niveles de transaminasas en niños con leucosis linfoblástica aguda con manifestaciones de hepatotoxicidad relacionada con la quimioterapia. Estas son las conclusiones más importantes de un estudio controlado que está en fase de publicación online en la revista Cancer (Jada EL, et al. A randomized, controlled, double-blind, pilot study of milk thistle for the treatment of hepatotoxicity in childhood acute lymphoblastic leucemia. Cancer 14 diciembre 2009), realizado en 50 pacientes de los cuales 24 recibieron un extracto son silibinina y 26 placebo, durante un periodo de 28 días.
El ensayo, realizado en varios centros de los Estados Unidos, indica que la administración del extracto de cardo mariano por vía oral (cápsulas con un contenido de silibinina de 80 mg, administradas en forma de 5.1 mg/kg/día) se asoció a una disminución significativa de las aspartato aminotransferasa y a una mejoría más tardía de la alanino aminotransferasa en pacientes que recibían quimioterapia, y en quienes se había observado una alteración bioquímica hepática, caracterizada por una hipertransaminasamia o un aumento de los niveles circulantes de bilirrubina. Asimismo, al finalizar el tratamiento se observó una disminución superior al 50% de los niveles basales de bilirruina en cinco pacientes del grupo que recibió el fármaco y ninguno del grupo placebo. Los efectos tóxicos de la quimioterapia a nivel hematológico y las complicaciones infecciosas se observaron en 6 pacientes con el fármaco y en 16 pacientes que recibieron placebo. En una parte experimental adicional del estudio se había demostrado, previamente, que el efecto del fármaco no modificaba la toxicidad “in vitro” de los agentes quimioterápicos utilizados como la vincristina y la L-asparaginasa.
Los resultados del estudio son relevantes en el sentido de que abren nuevas perspectivas en la utilización de fármacos con potencialidad hepatotóxica, ya que normalizan los niveles de transaminasas en pacientes que necesariamente requieren terapia con fármacos muy agresivos, y por el momento sin sustitutos claros. Los autores son, sin embargo, cautos y expresan de forma clara las limitaciones del estudio, no sólo por el escaso número de pacientes tratados y del corto periodo de tiempo que recibieron el fármaco, sino por otros aspectos metodológicos que deben resolverse en el futuro tales como la dosis y la duración del tratamiento, así como el tipo de los pacientes que pueden beneficiarse de esta terapia complementaria. La dosis debe ser un aspecto a discernir, pues no se consiguió detectar niveles circulantes del fármaco en los pacientes que recibieron el extracto de cardo mariano.