

Varón de 37 años de origen asiático, sin otros antecedentes personales de interés, que consulta a urgencias por cuadro de malestar general de 4 días de evolución. El paciente había llegado de China 1 semana antes. La exploración física reveló una ictericia cutáneo-mucosa, ausencia de estigmas de hepatopatia crónica y un deterioro del nivel de conciencia con agitación (Glasgow de 10 puntos, encefalopatía hepàtica grado III) que obligó a intubación y ventilación mecánica.
Los análisis de sangre mostraron una importante hipertransaminasemia (GOT/GPT: 1248/1458 UI/L), una minima elevación de los enzimas de colestasis (FA/GGT: 311/172 UI/L) y un deterioro marcado de los parámetros de función hepática (tasa de protrombina: 24%, albúmina sérica: 27 g/L, bilirrubina sérica total: 22,8 mg/dl). Las serologías víricas urgentes (VHA, VHC y VIH) fueron negativas a excepción del VHB (HBs antígeno positivo, IgM anticore VHB negativo, DNA del VHB 662 UI/ml). El anàlisis de tóxicos, el estudio del metabolismo del cobre y los parámetros de autoinmunidad resultaron negativos. La ecografía abdominal reveló un higado sin alteraciones relevantes y ausencia de signos de hipertensión portal.
Teniendo en cuenta que nos encontrábamos ante un caso de hepatitis fulminante de causa desconocida se indicó la realización de una biopsia hepática transyugular que mostró una necrosis hepática submasiva. Asimismo, se solicitaron marcadores para el virus de la hepatitis E que fueron diagnósticos (Ig M anti hepatitis E y RNA positivos). El paciente fue incluido en lista de trasplante hepático urgente siendo trasplantado a las 24 horas de su inclusión en alerta cero.
El virus de la hepatitis E es una causa frecuente de hepatitis en países en vías de desarrollo y se ha descrito de manera esporádica en pacientes de países industrializados sin antecedentes de viajes recientes. En varones y mujeres no embarazadas, la enfermedad es habitualmente autolimitada con una mortalidad inferior a 0,1%. Sin embargo, en mujeres embarazadas, particularmente de ciertas áreas geográficas de la India, la infección es más grave y con frecuencia se asocia a un fallo hepático fulminante. Pese a ello, el virus de la hepatitis E siempre ha de ser incluido en el diagnóstico diferencial de una hepatitis fulminante, independientemente del área geográfica en la que se produzca. Asimismo, en enfermos sometidos a trasplante de órganos sólidos se ha descrito como causa de hepatitis crónica o de cirrosis. Recientemente se ha demostrado la eficacia y seguridad de una nueva vacuna recombinante para el virus de la hepatitis E.