

Varón de 25 años, sin antecedentes de interés, que consulta en abril de este año por cuadro diarrea sin productos patológicos de 8 horas de evolución. El paciente negaba la ingesta de cualquier fármaco, tóxico o producto de herbolario. La exploración física reveló signos de deshidratación mucosa. Los análisis de sangre iniciales no mostraron alteraciones significativas. A las 24 horas de su ingreso el paciente presentaba una hipertransaminasemia moderada (GOT/GPT: 568/767 UI/L) y un deterioro contenido de los parámetros de función hepática (tasa de protrombina: 52%, bilirrubina sérica total: 2,7 mg/dl). Las serologías para virus hepatotropos, los marcadores de autoinmunidad y el estudio del metabolismo del cobre fueron negativos. La ecografía abdominal reveló un hígado sin alteraciones reseñables. Los análisis realizados a las 36 horas de su ingreso mostraron un empeoramiento marcado del perfil hepático: GOT/GPT: 3123/4562 UI/L, tasa de protrombina: 38%.
Ante las características del cuadro clínico, hepatitis aguda tras una diarrea intensa, se estableció la sospecha diagnóstica de una intoxicación por setas del tipo amanita, pese a producirse fuera de temporada. El interrogatorio dirigido del paciente permitió confirmar la ingesta de unas setas silvestres horas antes de iniciar el cuadro diarreico. La determinación de amanitinas en orina fue positiva, confirmando dicho diagnóstico. Tras dicha confirmación se indicó la administración oral de carbón activado y endovenosa de penicilina G y silibinina. La evolución del paciente fue favorable mostrando una normalización completa de la analítica hepática a la semana de su ingreso.
El presente caso demuestra que se pueden observar cuadros esporádicos de intoxicación por setas del género amanita fuera de la temporada otoñal. Recordar este hecho ante pacientes que presentan un cuadro de hepatitis aguda tras una diarrea coleriforme es crucial, ya que permitirá iniciar un tratamiento farmacológico específico que ha demostrado ser eficaz.