


(gentileza de los Dres. M. Zabalza y X. Michelena del Servicio de Hepatología del Hospital Clínic de Barcelona)
Varón de 32 años de edad consumidor de más de 200 g de etanol al día desde hacia más de 8 años y sin antecedentes de interés. Acudió a visitarse por un cuadro de ictericia progresiva y coluria, desde hacía 7 días además de malestar general y anorexia. Se constato la ictericia y una hepatomegalia de consistencia blanda, sin esplenomegalia. No existían signos de insuficiencia hepatocelular grave, y en la analítica destacaba una hiperbilirrubinemia de predominio directo, una hipertransaminasemia con un cociente AST/ALT superior a 1, un notable aumento de la gammaglutamil transferasa, hipercolesterolemia e hipetrigliceridemia. Se efectuó una biopsia hepática, en la cual se observa una esteatosis macro y microvesicular, con algún trombo biliar y ausencia de componente inflamatorio o fibrosis.
El paciente está afecto de una esteatosis microvesicular alcohólica.
Se trata de una lesión poco prevalerte que se observa en los alcohólicos crónicos, y que se acompaña por un cuadro clínico que puede recordar una hepatitis alcohólica, con una importante hiperbilirrubinemia y un descenso moderado de la tasa de protrombina. Es característico un aumento notable de los lípidos plasmáticos, como en el caso que se presenta.
En la histología se observa la esteatosis tanto macro como microvesicular, y en muchas ocasiones pueden observarse signos histológicos de colestasis. No hay un patrón de necrosis hepatocelular con infiltrado polimorfonuclear ni hialina de Mallory, rasgos histológicos que caracterizan a la hepatitis alcohólica.
El pronóstico de esta lesión suele ser favorable tras la abstinencia alcohólica con una restitución completa tanto clínica como histológica a los pocos meses.