


Radiografía de columna dorsal de una mujer de 60 años de edad, afecta de una cirrosis biliar primaria tratada con ácido ursodesoxicólico, con una excelente respuesta terapéutica que se traduce por una reducción de la fosfatasa alcalina superior al 40 % de los valores basales al año de tratamiento. Tras sostener durante unos 15 minutos a un niño de 4 años presenta un dolor intenso en la espalda, que persiste durante más de dos días, a pesar de analgesia. Acude a su médico que realiza la exploración complementaria.
1. Se observa una deformidad de un cuerpo vertebral que está con una disminución de la longitud en su cara anterior. Corresponde a una vértebra en cuña.
2. Se trata de una fractura vertebral. Se realizó una gammagrafía ósea que confirmó se trataba de una lesión reciente por la intensa captación del trazador. Las fracturas óseas son una de las complicaciones que se detectan en los pacientes con una enfermedad hepática crónica terminal y también en los pacientes con una colestasis crónica sin que la lesión esté tan avanzada. La fractura es la consecuencia de una osteoporosis que se observa en más del 30% de los enfermos con cirrosis biliar primaria.