


Microfotografía de una biopsia hepática obtenida por vía transyugular de un varón joven que había tomado amoxicilina-clavulánico, paracetamol e ibuprofeno por un flemón dentario, y que presentaba una citolisis y una insuficiencia hepática. Las serologías para los virus de la hepatitis A,B y C eran negativos, así como los indicadores de autoinmunidad. Cupremia y ceruloplasmina normales.
(Imagen cortesía de la Dra. Rosa Miquel. Servicio de Anatomía Patológica. Hospital Clinic Barcelona)
La biopsia hepática transyugular mostró áreas confluentes más eosinofílicas correspondientes a extensas zonas de necrosis coagulativa de distribución centrolobulillar, compatibles con el diagnóstico de hepatitis tóxica por paracetamol.
El paracetamol es una causa frecuente de hepatitis tóxica, especialmente en países anglosajones. La dosis tóxica es > 7,5 g en una toma única (3-4 g en pacientes alcohólicos, desnutridos o bajo tratamiento con inductores enzimáticos). La determinación de los niveles circulantes de paracetamol y la administración de N-acetilcisteína son fundamentales para el manejo clínico de esta enfermedad. La biopsia hepática, que habitualmente no es necesaria para realizar el diagnóstico, muestra una necrosis centrozonal que en los casos más graves puede ser masiva.