


Paciente de 75 años que ingresa por un cuadro de diverticulitis sigmoidea. En este contexto se le solicitó una tomografía axial computerizada abdominal. El topograma de dicha prueba mostró un hallazgo inesperado en el hipocondrio derecho.
El topograma de la paciente mostró la presencia de una lesión calcificada en la región hepática compatible con el diagnóstico de quiste hidatídico. La tomografia abdominal confirmo dicho diagnóstico.
La hidatidosis hepática es una parasitosis causada por el Echinococcus granulosus, frecuente en todo el mundo, ya que esta especie es trasmitida por los perros domésticos en zonas de explotación ganadera. Los seres humanos adquieren la equinococosis al ingerir huevos viables del parásito con los alimentos. Una vez en el tracto intestinal los huevos eclosionan y forman oncosferas que penetran en la mucosa y pasan a la circulación. Los quistes hidatídicos del Echinococcus granulosus tienden a formarse en el hígado (50-70% de los pacientes) o en el pulmón (20-30%), pero pueden encontrarse en cualquier otro órgano del cuerpo incluyendo el cerebro, el corazón y los huesos (< 10% de los casos). En muchos casos la infestación es detectada de manera casual a través de estudios de imagen como en caso que se presenta. Menos de un 10% de los enfermos presentan complicaciones como la apertura del quiste al árbol biliar o a un bronquio, lo que puede asociarse a un shock anafiláctico. Los quistes sintomáticos deben tratarse y su mejor opción terapéutica es la resección quirúrgica en combinación con el albendazol. Los quistes asintomáticos deben ser controlados periódicamente.